La fachada norte de la Catedral es conocida como de la Azabachería o Francígena. Entraban por esta puerta los peregrinos que llegaban a Santiago por el Camino francés, del norte y primitivo.

Los fieles antes de entrar, hacían un ritual para limpiar el cuerpo y el alma, lavándose en la Fons Mirabilis (XII) y después quemaban sus ropas en la Cruz de los Farrapos.

Su fachada original era de estilo románico y estaba inspirada en el Génesis. Aquí estaba representado el Pecado Original y el Paraíso, además de un ciclo de los meses con las labores típicas realizadas en esas épocas del año.

En el siglo XVIII, debido a su gran deterioro y un incendio, llevan a la demolición de la fachada románica y a la construcción de la actual. Algunas de las piezas de esta fachada románica, se pueden ver en la fachada de Platerías y en el museo.

Entre 1757-59 Lucas Ferro Caaveiro y Clemente Fernández Sarela diseñan el primer cuerpo en estilo barroco, pero en 1765 se encarga de las obras a Domingo Lois de Monteagudo que le va a dar un aire neoclásico. Destaca también la figura rococó de la Fe, con los ojos vendados, obra de José Gambino.

En la parte superior se puede ver al Apóstol Santiago, ante el que se arrodillan los reyes Alfonso III y Ordoño II.

Escrito por

Mónica Grille

Licenciada en Historia.
Guía de Turismo Habilitada por la Xunta de Galicia